Jorge me acompañó durante toda la excursión ya que en
colonias nos había ido bien y ya me había cogido el truco.
Al llegar a Montserrat nos planteamos si yo sería capaz de
subir hasta arriba por el camino o no yo simplemente eché andar montaña arriba.
Por el camino al igual que en colonias Jorge y yo no paramos
de hablar de nuestras cosas.